Hanoi

Sombrero en la Train Street de Hanoi, con Kodak Portra
foto de fotógrafo cámara en mano en El puente Long Biên de Hanoi hecho con Kodak Portra
Escena de fotografia callejera con 3 personas posando para un fotógrafo
Fotografia en primer plano de una vendedora vietnamita de especias e inciensos, hecha con Kodak Portra 400

Fotografía callejera en Hanói: Train Street, puente Long Biên y el Casco Antiguo

Hay algunas ciudades en las que no hace falta complicarse. Parecen un decorado y casi se fotografían solas, pero Hanoi no es una ellas. Es una ciudad que te regala fotos por todas partes pero todo es rapidísimo: cámara en la mano, esquivar motos, dispara rápido porque el momento dura medio segundo, y luego semáforo en verde y más tráfico.

La cámara: Nikon F3

Llevaba mi cámara Nikon F3, recién comprada en Hanoi, en X-Cameras, totalmente manual y creyendo que me hacía falta luz salí a hacer fotos con apertura f2 y no me di cuenta en todo el día. El problema es que todo se mueve (gente, motos, perritos, vendedores) y disparar con apertura tan abierta significa que tienes muy poco margen de enfoque … y era la primera vez que enfocaba con la cámara. En otros de mis posts recomiendo ir en film a f9 o f11 en días soleados, pero yo en nublado fui a f2. El resultado: encuadres que en el visor parecían perfectos y que, ya reveladas, se quedaban desenfocados por unos centímetros. Una lección cara, pero también un recordatorio de por qué me gusta tanto la fotografía analógica: cada error se paga, y por eso cada acierto pesa el doble.

Train Street en Hanoi

LaTrain Street es una calle muy estrecha del centro de Hanoi por donde pasa un tren monstruoso literalmente pegado a las fachadas de las casas y los cafés. Hay muchos turistas, y los precios son más altos. Si tienes has buscado cualquier video de Hanoi lo habrás visto. Pero para hacer fotos el reto es brutal. No puedes casi moverte, por lo que si pierdes el encuadre no hay segunda oportunidad. Con la F3 en f2 sin querer, la profundidad de campo era mínima y el tren viene rápido —tuve que priorizar el enfoque en la vía, anticipar el punto exacto y disparar por instinto más que por cálculo. Alguna imagen se libró; la mayoría, no. La que salió bien fue la foto del sombrero.

El puente Long Biên, el puente del río Rojo

El puente de Long Biên es todo lo contrario a la Train Street. Es una estructura enorme de hierro que cruza el río Rojo y que tiene más de 100 años. Son incalculables las scooter que lo habrán cruzado y más cada día. Se construyó en época colonial francesa y hoy conviven trenes, peatones y sobre todo motos.

Estuve un buen rato sacando fotos a gente que lo cruzaba en scooter. A veces uno, dos o más de tres en una sola moto. La luz de la mañana en nublado no es la que más favorece, per aquí el reto es el encuadre. Encontrar el ángulo que refleje la escala del puente pero a la vez la de las motos cruzando o los vendedores. Y todo ello con la film. 

Un paseo por el Casco Antiguo: bullicio, motos y vida en la calle

Después de Train Street y el puente, dediqué el resto de la tarde a caminar sin rumbo fijo por el Casco Antiguo (el Old Quarter), probablemente la mejor forma de entender Hanói. Cada calle está especializada en un gremio distinto —una para la seda, otra para el metal, otra para las especias— una tradición que se remonta a los gremios artesanos del siglo XV y que todavía se nota en el ambiente de cada esquina.

Cada esquina ofrece varias fotos: primer plano y fondo compitiendo por la atención, gente cruzando encuadres pensados para otra cosa.

Aquí también la f2 accidental jugó en mi contra más de una vez porque quería fotografiar a un vendedor de fruta con el mercado entero desenfocado detrás, pero terminé con el vendedor fuera de foco y el fondo nítido, justo al revés de lo que buscaba. Aun así, hay algo en esos desenfoques y es que transmiten mejor que ninguna otra el ritmo frenético al que se vive ahí dentro.

Lo que me llevo de Hanói

Fotografiar en las calles de Hanói es un reto: No hay tiempo para pensar demasiado el encuadre, la luz cambia constantemente entre callejones estrechos y avenidas abiertas, y el volumen de estímulos obliga a tomar decisiones en fracciones de segundo. Mi consejo para quien vaya con una cámara manual como la F3: revisa todo antes de cada tanda de fotos y antes de moverte. Suena obvio, pero en medio del bullicio es lo primero que se olvida.