Kuala Lumpur




Un día perfecto en Kuala Lumpur
Kuala Lumpur es, sin duda, una de mis ciudades favoritas, y no lo digo a la ligera. Lo que la hace especial es esa mezcla que engancha desde el primer día: culturas, gastronomía, lo moderno chocando con lo tradicional, mercados callejeros a la sombra de los malls. Te propongo un día cualquiera recorriendo la ciudad, cámara en mano.
Amanecer entre puentes colgantes: KL Eco Park
Empezamos temprano. Cámara fuera de la bolsa —yo llevo esta— y directos al KL Eco Park, un bosque tropical en pleno centro de la ciudad. Se entra por la zona más alta y se va bajando, atravesando el bosque elevado por pasarelas, torres y puentes colgantes suspendidos entre las copas de los árboles. Buena manera de despertar los reflejos antes de que apriete el calor.
Desayuno en un Kopitiam
Una vez abajo, toca desayunar en un Kopitiam, esas cafeterías tradicionales malayas (siempre con respeto hacia quienes las regentan) que son un escenario perfecto para la street photography, muy pintorescas. Uno de los más conocidos es el Ho Kow Hainam Kopitiam, donde puedes pedir unas tostadas o el clásico Nasi Lemak.
La mezquita azul y el museo islámico
Con la cámara ya calentando motores, la siguiente parada es la Masjid Wilayah Persekutuan (The Federal Territory Mosque), con su recorrido exterior y esas cúpulas azules que le han ganado el apodo de «mezquita azul». Si te apetece, merece la pena recorrer también el museo islámico.
Comida: sabores mestizos
Para comer, busca un restaurante malayo tradicional. Aquí encontrarás platos que son pura fusión —herencia india y china entremezclada en un mismo bol—, gran parte de lo que hace tan interesante la cocina de Malasia. No te digo cuál pedir: si tienes curiosidad, escríbeme y te paso mi recomendación.
Torres Petronas: el corazón de la noche
Para mí, esta es la parte central del día. Ve hacia la zona de las Torres Petronas y entra en el mall, un centro comercial gigante donde perder la tarde de compras. Cuando empiece a anochecer, sal a fotografiar las torres, o recorre el parque que tienen detrás.
Vas a encontrar a mucha gente intentando fotografiarlas. Si llevas trípode, mejor: te permite mantener la ISO baja sin sacrificar nitidez. Las torres se fotografían muy bien desde el exterior, y la mejor foto llega esperando a que el cielo esté lo más oscuro posible — iluminadas de noche, son un espectáculo. Cuando termines con las torres de frente, recorre las calles adyacentes: casi siempre hay alguna desde la que se ven las dos torres de fondo, a lo lejos, y esa suele ser la foto más espectacular del día.
Para cerrar la jornada, cenaría en un restaurante indio, otra de las grandes especialidades de Malasia.
Así es como cerraría yo un día en Kuala Lumpur: bosque, cultura, sabores mestizos y neón, todo en menos de veinticuatro horas.